Jamás
sabrá la nube
como se posa un pájaro.
“Isla sola” se presento y
edito en Tenerife, por la Consejeria de empleo y asuntos sociales y la
Viceconsejeria de asuntos sociales del Gobierno de Canarias, en el marco de las
actividades por el centenario de la poetisa cubana Dulce Maria Loynaz, sin
carácter comercial.
Mi agradecimiento al Diputado del Parlamento Europeo Isidoro Sánchez García, por su entusiasmo y todo el apoyo en la edición y presentación de este libro, además de su eterna amistad e interés en que perdure la obra y la memoria de Dulce Maria Loynaz en las Islas Canarias.
También al pianista y amigo Othoniel Rodríguez, arigunabense afincado en Tenerife, quien fuera el motor impulsor para que este libro levantara vuelo. Por llevar el nombre de Cuba en su arte, digno representante de nuestra cultura.
Agradecer la colaboración de Carlota Pérez Batista, y los miembros del equipo del estudio de arquitectura Yurta Tenerife, por toda la ayuda, por estar presentes siempre.
En esta nueva edición, se añade, la sección “Debajo de la sal y de la sombra” que incluye poemas que por diversas razones quedaron fuera de aquella primera edición de este libro.
Onelio Pérez Torres
Cape Coral, septiembre 2017
ayudar con sus bolsas a las viejecitas
sonreírle tiernamente a los niños
como es posible
que montado en tu armadura metálica
trates tan violentamente a todos juntos
cuando manejas por esas calles.
Yo quería unos patines.
El abuelo sentado en el umbral
quien sabe cuántas veces voló en sueños
a su isla perdida en el mar.
Julia se quedó sembrando ternuras
en el alma de sus hijos y sus nietos.
La niñez fue un suspiro familiar
cimiento indispensable para ser quien soy.
Los aviones pasaban rompiendo el cielo
y me llevaron a conocer el mundo.
Leningrado de cúpulas doradas
Berlín con su muro y su luz
huellas nuestras esparcidas en sus calles.
Los días de universidad
el amor asomándose por los anchos pasillos,
de un plumazo se fue la juventud
ir a buscar un destino en cualquier sitio
donde vivir se parezca a vivir.
Tenerife nos da la bienvenida
llega un niño y un libro a la sombra del volcán.
Después Madrid, Lisboa, Florida
destinos amados teniendo siempre La Habana
como referencia de quienes fuimos.
La vida fue más veloz
que aquellos patines
que nunca tuve.