Si eres capaz de abrirles la puerta a las damas
ayudar con sus bolsas a las viejecitas
sonreírle tiernamente a los niños
como es posible
que montado en tu armadura metálica
trates tan violentamente a todos juntos
cuando manejas por esas calles.
ayudar con sus bolsas a las viejecitas
sonreírle tiernamente a los niños
como es posible
que montado en tu armadura metálica
trates tan violentamente a todos juntos
cuando manejas por esas calles.
Por qué razón hoy creo que La Habana es mía ¿qué piedra, qué adoquín, qué cornisa duerme con mis huellas en su vientre? El portón qu...