martes, 8 de febrero de 2011

POESIA GRAFICA

Quiero pescar La Habana...

pal bola

UN TIEMPO PARA LA CREACIÓN

Fuente: Arquitectura y Urbanismo, Vol. XXXI, No. 3/2010

Si un trabajo práctico ha acaparado desde su origen la
atención de los estudiantes de primer año de la Facultad de
Arquitectura de La Habana, ha sido sin dudas "Un espacio
para…", actualmente un ejercicio curricular de la asignatura
Introducción a la Arquitectura y el Urbanismo III, con ejemplos
pioneros en el curso 2004-2005.
Se trata de un ejercicio que parte de una actividad sencilla
a la que debe asociarse un concepto que sirve como punto
de partida para crear un ambiente físico real, y que varía
desde temas comunes como la espera, la lectura o la cobija,
hasta  la observación de exterior, el disfrute de la música o
llevar en el bolsillo. El proceso, llevado a cabo por equipos
de entre dos y tres estudiantes, implica no solo el diseño
sino también la ejecución del espacio a escala natural, con
dimensiones mínimas contenidas en un volumen de ocho
metros cúbicos, donde la actividad elegida pueda desarrollarse
a plenitud.

El ejercicio es disfrutado desde el comienzo por su carácter
experimental; la confrontación de los modos de pensar y hacer
de un colectivo; el proceso de definición conceptual y expresiva
de cada componente; el estudio de posibles usuarios, del
cuerpo humano y sus dimensiones, y de la actuación en el
espacio según el tipo de actividad a realizar; así como el logro
de una atmósfera sensorial y física que se corresponda con
los propósitos del diseño a partir del uso de luz y sombra,
color, materiales, texturas, sonidos, olores, temperatura y
objetos contenidos en el espacio.
Si bien en sus inicios fue visto por algunos con escepticismo, e incluso rechazo, debido a los recursos y esfuerzo
que a primera vista requiere su implementación, estas críticas
apresuradas encontraron manifestaciones urgentes de
imaginación y creatividad en los resultados. Materiales
desechables, como fragmentos de metal, cartón y fibras
textiles, aparecen mezclados con elementos naturales,
seleccionados y recolectados por los jóvenes autores, ansiosos
de exponer públicamente sus diseños.

Ya se está haciendo tradición que por esta temporada del
curso, surjan repentinamente en los bajos de la Facultad y
sus inmediaciones un cúmulo de grandes piezas, cuyo
diseño, color y poder de atracción hacen que todos los que
circulan por la zona lleguen al sitio para conocer qué sucede
y ver de cerca aquellas instalaciones. Vivir la experiencia se
convierte en un desafío para todos los que se sienten
comprometidos con el proceso. Algunos autores se incorporan
prontamente para demostrar al curioso observador cómo
puede aprovecharse su sitio, le invitan a comprobar el placer
de disfrutar los sonidos generados por el viento luego de
sortear piezas inteligentemente dispuestas, o les complace
ofrecer el confort de su habitáculo para cobijarse.
Modelos tridimensionales de estudio permiten comprobar
la eficacia de la propuesta, allí se estudian las variantes
posibles y se realizan los ajustes necesarios. Cada detalle
bien concebido le imprime mayor valor al sistema.

Cuando se enfrenta el ejercicio, los estudiantes ya poseen
conocimientos de la relación entre medio ambiente y
arquitectura, la influencia de la iluminación, la acústica, la
ventilación y el asoleamiento. De igual modo, han estudiado la
correspondencia entre forma y función, a partir de la realización
de análisis funcionales, y saben de los elementos básicos
que rigen las técnicas constructivas y los materiales asociados
a ellas. El estudio y selección del emplazamiento adecuado,
según las condicionantes físicas existentes y lo que requiere
la propuesta, pudiera decirse que constituye un acercamiento
válido y palpable a una escala urbana. O sea, que lo aprendido
en las asignaturas de diseño precedentes complementan lo
impartido en esta, hecho que permite al estudiante tener una
visión lo más completa posible de los elementos que inciden
en la concepción de la arquitectura y el urbanismo.

En este curso se han introducido modificaciones al ejercicio
para aprovechar al máximo las posibilidades expresivas
asociadas a los materiales,  las técnicas constructivas y las
cualidades estructurales: era preciso concebir una estructura
que pudiera armarse en el lugar en un tiempo no mayor de una
hora, exigencia a cumplir también para el desmontaje. Como
parte de los análisis preliminares, los equipos de trabajo
debieron trazar entonces estrategias de tipo constructivo que
permitieran la materialización de los conceptos ya definidos.
Factores esenciales como la adecuada selección de los
materiales; el diseño de cada detalle constructivo; el logro de
ligereza, estabilidad y rigidez estructural; el estudio de la
secuencia de montaje; la transportación y la economía de
medios incidieron en el logro de un resultado que, además
de cumplimentar requisitos impuestos por la técnica,
implicaban su utilización acertada, imaginativa y refinada para
crear una pequeña pieza escultórica que pudiera ser usada
por el hombre.

La aplicación consecuente de los conocimientos aprendidos
en asignaturas precedentes permitió a Camilo R. Darias,
Alejandro P. García y Ernesto Antón concebir una solución
basada en conceptos expresivos vinculados a tendencias de
la arquitectura moderna. En su espacio para la espera, una
estructura modular tridimensional sirve de base, mientras se
articulan planos que acentúan recorridos y definen sitios de
estancia, con respeto a la escala humana y a otros conceptos
asociados a la función principal.
Centro de atención fue también el  espacio para la
meditación diseñado por Adela M. Triana, Tania Quinzans y
Yanet Vázquez, donde la geometría de las formas es hábilmente recreada con equivalentes naturales: las líneas
rectas se sustituyen por troncos de bambú, las superficies de
variable curvatura se logran con un entramado de estrechas
hojas. Su emplazamiento en un ambiente natural complementa
la continuidad obra-contexto.
En otro espacio para igual función, una doble trama cuyo
discurso modular posee un marcado ritmo no uniforme, que
se manifiesta en los elementos del cierre perimetral y en las
secciones y longitudes de los vectores de la trama. La flexible
comunicación interior-exterior en este ejemplo, creado por  Yoan
Martínez, Yean Serrano y Gustavo Solar, es diálogo y equilibrio.

Variados ejemplos muestran la precisión en el estudio y
diseño de uniones, en algunos casos se reinterpretan técnicas
aplicadas a otros materiales o escalas, como la solución, en
cartón corrugado, de oquedades y pasadores aplicada por  José
Carlos Pastrana, Daniel Simón y Alexander Pulido en su espacio
para la lectura.
El diseño de los puntos de enlace constituye un punto a
favor de la integralidad de la solución final aportada por Harry
García, Claudia Oliver y Alejandro Felipe en su espacio para
la exhibición de una obra,  emplean bombillos fluorescentes
inservibles con una disposición en serie que sugiere planos,
mientras que las conexiones se logran con nudos de cartón,
de sección circular, de ingenioso diseño.
Los resultados son positivos, lo han sido desde el origen
mismo del ejercicio práctico. El proceso docente educativo,
como eje de formación de futuros profesionales, se enriquece
con este experimento. Superando el ejercicio docente
tradicional, cuyo alcance concreto no excede el límite del taller,
se estimula el conocimiento, se personaliza la búsqueda de
métodos alternativos en la ejecución, a la vez que se motiva el
desarrollo de habilidades y  el aprendizaje en el uso de
herramientas como parte indiscutible y necesaria de todo
proceso constructivo.

Un espacio para… es un tiempo para la creación.
Junio 9 del 2010.


ALEXIS. J. ROUCO MÉNDEZ. Arquitecto. Profesor Auxiliar Adjunto de la  Facultad  de Arquitectura del Instituto Superior
Politécnico José Antonio Echeverría, Cujae, Ciudad de La Habana, Cuba. Se desempeña como arquitecto de la comunidad en el
municipio Marianao.
Correo electrónico: ajrouco@arquitectura.cujae.edu.cu
MABEL MATAMOROS TUMA. Arquitecta. Doctora en Ciencias Técnicas. Profesora Titular de Diseño de la Facultad de Arquitectura
de La Habana y la Oficina de Proyectos de la propia Universidad. En la actualidad dirige la Línea de Investigación de Diseño y se
desempeña como directora de la Revista  Arquitectura y Urbanismo.
Correo electrónico: mabel@arquitectura.cujae.edu.cu



sábado, 5 de febrero de 2011

EN PRADO Y NEPTUNO

La Habana es una mujer sin rostro. Nunca la vi por primera vez porque siempre estuvo asomada a la ventana. Su belleza emana de la naturaleza de su andar desnuda, con los pies en el agua trasparente y tibia del Caribe, por sus ojos de mil colores pasan pequeñas luciérnagas inquietas que en un breve vuelo de pasión y picaresca aletean en sus pestañas.

Corazón de roble, así sin maquillaje va levantando estrellas caídas a su paso. De niña por sus trenzas bajaba un eléctrico temblor de inquietud y nobleza, como quien espera un príncipe azul en el mas recóndito de todos los paisajes. Pero como dicho príncipe nunca llegó, no tuvo mas remedio que mirarse a si misma, convertirse en esperanza y amarse única y sola.

 

Si las cosas que uno quiere, se pudieran alcanzar... 

 

Tuvo un enamorado, con una flor en la frente. Nació en la calle Paula, que ahora llaman de otro modo, aunque sea un homenaje a esa madre gentil que derramo uno a uno sus pétalos de angustia, Paula será siempre la calle Paula. Anduvo por sus retícula uniforme de estrechas calles, eligiendo la acera que estaba en sombra y bajando a la calle para dar paso a las señoras, con un noble gesto de humildad, quitándose el sombrero, admirando la femenina dulzura y la sonrisa ingenua que le salva de un carruaje veloz que pule los adoquines con los cascos y las ruedas. De cara al sol le arrebataron la vida muy temprano, siempre es demasiado temprano si la muerte no viene por sus propios pies. A temprana edad le sorprendió una bala. Otros Habaneros ilustres han dado su vida y su talento por el país, pero ningún otro tuvo una luz infinita en las pupilas, un ardor de justicia en las entrañas y una flor en la frente.

  

Tu me quisieras lo mismo que veinte años atrás...  

 

Las olas, incansables, una tras otra, con la constancia del tiempo, fueron descascarando el muro, el muro de los enamorados, de los borrachos, de los que se despiden para siempre, de los que se quedan anclados en su sitio. Fue socavando el gris calizo, renovando el musgo. A veces embravecido, el mar llego a las puertas mismas de los edificios, inundó las plantas bajas y los sótanos, derribo cada barrera que se interpuso en su camino. Ella entonces fue apuntalando historias, algunas permanecen incomprensiblemente intactas, sujetadas por las maderas vencidas, como colgadas del cielo, otras fueron reconstruidas con unas piedras nuevas, pequeñas alegrías y rotundas tristezas que dibujaron estados de animo en su alma de mujer.

 

Con que tristeza miramos, un amor que se nos va...

 

La Habana es una mujer cansada. En sus ojos las arrugas comienzan a asomarse, tímidas como las de una cuarentona, pero en los espejos se refleja aun su belleza de antaño, su juvenil destreza de abrir con paso firme la puerta de toda esperanza. Sus cabellos enrollados como las rejas coloniales, como el recorrido del humo de los tabacos ascendiendo lentamente en el aire, con los vitrales de colores al fondo. Un tumulto de azules habita en su horizonte. Últimamente le han retocado sus mas íntimos rincones. La Habana mas vieja se va haciendo poco a poco nueva, han ido restaurando emblemáticos inmuebles con mejor o con peor suerte. Otros han desaparecido para siempre. Pero en suma, todos en esa renovación han perdido el rumor que durante siglos ha dejado el sonar de los tambores en los solares, el fresco aliento de la ropa recién tendida en los balcones, la ventana remendada y la  reja oxidada, el picaresco encanto de sus gentes. ¿A dónde se los han llevado? ¿Dónde esta el pregonero de tan dulces y tropicales frutas? ¿Qué nueva canción tendrán los maniseros de este siglo?

 

Es un pedazo del alma que se arranca sin piedad.

 

A lo largo de su historia, ha sido violada por unos y anhelada por otros. Objeto de deseo de medio mundo. Colonia española de exterminio, esclavitud y sangre. Ingleses color mamey con ramera maldad penetraron en sus muros. Republica de vulgar prosperidad con el norte siendo apuntado siempre en cada brújula. Una revolución sembró esperanzas que mas tarde dio el fruto de de una sociedad vulgar, maleducada (en el país de la educación) desnutrida (en la tierra donde las semillas germinan solas) y con farmacias vacías (donde dicen que hay una potencia medica)  El hombre nuevo viene habitando nuestra tierra, y también la mujer nueva, la mujer de la igualdad de derechos. Hoy se prostituyen, cada vez mas jóvenes, en las avenidas de esta ciudad, esperando la caza de algún turista que ha viajado a la isla con ese único objetivo. La Habana se sienta sobre el muro del malecón, el aire fresco de la noche desordena sus cabellos. El rastro de la lejana luz del faro del morro le ilumina a ratos y hace aun mas hermoso su contorno. Se detiene un auto frente a ella, conducido por algún turista que después de unas palabras simples le abre la puerta derecha del auto y ella entra y se sienta a su lado. La Habana es una mujer sin rostro, lo lleva debajo de la mascara.

Por las paredes (mil años hace...)

Mil años hace que el sol pasa

reconociendo en cada casa
el hijo que acaba de nacer,
que el monte dibuja perfiles
suaves, de pecho de mujer,
que las flores nacen discretas
y las bestias y la luz también.
Mil años para nuestro bien.

En cada valle una gente
y cada cala esconde
vientos diferentes.

Mil años, que el hombre y la guerra
dieron lengua y nombre a la tierra
y al pueblo que rindió a sus pies,
la plata del olivo griego,
la llama persa del ciprés.
Y el musulmán lo perdió todo,
la casa, el sueño y la heredad
en nombre de la cristiandad.

Íberos y romanos,
fenicios y godos,
moros y cristianos.

En paz descansen esplendores
de amor cortés y trovadores.
Dueños del camino del mar,
no había pez que se atreviese
a transitarlo sin llevar
las cuatro barras en el lomo.
Descansa en paz, ancestral grey
vendida por tu propio rey.

De mártires y traidores
enlutaron tus campos
los inquisidores.

Mil años hace que el sol pasa
pariendo esa curiosa raza
que con su llanto hace un panal.
Y de su sangre y su derrota,
día de fiesta nacional.
Que con la fe del peregrino
jamás dejó de caminar,
de trabajar y de pensar.

Empecinado,
busca lo sublime
en lo cotidiano.

Mil años hace y unas horas
que con manos trabajadoras
se amasa un pueblo de aluvión.
Con sangre murciana y de Almería
se edificó una exposición.
Ferroviarios, labradores,
dulces criadas de Aragón,
caricias de este corazón.

Y lágrimas oscuras
de los andaluces.
Y la dictadura...

Patria pequeña y fronteriza,
mil leches hay en tus cenizas,
pero un soplo de libertad
revuelve el monte, el campesino,
el marinero y la ciudad.
Que la ignorancia no te niegue,
que no trafique el mercader
con lo que un pueblo quiere ser.

Lo están gritando
siempre que pueden,
lo andan pintando

por las paredes...


lunes, 17 de enero de 2011

HABANA MIA

Habana mía

(Javier Ruibal)


Las guapas por los balcones,
los negros que se remangan,
huele a tabaco y malanga,
sabe a tostón y congrí.

Un príncipe de la danza
sobre sus piernas de atleta
ensaya su pirueta,
su grand jeté cinco mil.

El mago de las finanzas,
el as de la bicicleta,
resuelve su papeleta:
cambio jabón por café.
Hoy, papas por camisetas,
mañana tengo galletas,
pasado, vete a saber.

Y pongo punto y aparte,
ni de noche ni de día,
que tu risa no me falte,
Habana mía.

La furia del dios Caribe,
los días que se suceden,
dejaron en las paredes
todos los tonos del gris.

La mano, niña, que pinta,
como lo mandan los sueños,
un autobús que la lleva
de centro Habana a Madrid.

Como que la luna es blanca
y la ternura es morena,
bendita sabe la cena
sobre el pagano mantel.
Los besos que se repiten
sobre el eterno remite
de un corazón de papel.

Que pone punto y seguido,
ni de noche ni de día
¡Qué poca cosa te pido,
Habana mía!

La mirada impenetrable,
las llagas de la memoria,
las caricias que la gloria
ya no quiere repartir.

En el jardín donde crecen
las flores de la paciencia,
el árbol de la prudencia,
el reino del colibrí.
Es el delirio habanero,
dinero que no es dinero,
manisero sin maní.

Y pongo puntos suspensivos,
ni de noche ni de día,
ya sabes que no te olvido,
Habana mía.



domingo, 16 de enero de 2011

CUANDO TODO HORIZONTE ES UNA ISLA

Isla bordada con encajes de agua

espuma de un dios azul cielo.

Amanece cada mañana en mis pupilas

vacías de calles desgastadas y rotas

y fachadas que intentan colorearse el rostro

con el mejor matiz de su sonrisa.

Como le explico a toda esta gente que no comprende

a todo este mundo sabio que significa

"quiquiribú mandinga" "sarandonga"

Isla toda esperanza en espiral te escribo

una estrella fugaz alumbra un instante el cielo

pero ilumina mi alma marchita para siempre.

Puedo nombrar toda esa gente que amo en ti

gritar mi acorde disonante en el silencio,

tener a mano siempre un listado de muertos

el mar es un tiburón sangriento y también

un delfín azul rozando la tangente de un sueño.

"Babalú Ayé"

pintura del artista Cubano Elio Villate

sábado, 15 de enero de 2011

COMO UNA PLUMA QUE SE LLEVA EL VIENTO

La vi irse calle abajo, liviana, como una pluma que se lleva el viento. ¿Qué hermoso pájaro podría haberse desecho de tan peculiar simpleza? Fueron mis ojos tras sus pasos, persiguiéndola inconscientes, extasiados del albedrío sutil de su desplazamiento, sin percatarme totalmente, del suave acomodo del aire jugando con su pelo ondulado, ni de sus pezones vibrando al ritmo ancestral de la música que desprenden sus tacones gastados. 

 

La vi alejarse definitivamente, incluso otras pupilas le cruzaban al paso, achicándose en el paisaje hasta volverse un punto. Y aun diminuta, centelleaba. Como una linterna en medio de la noche, como una estrella sin dueño que ocupa su rinconcito en el cielo. ¿Qué astro encantado regirá sus mareas? Fue entonces cuando mi sombra se fue tras ella.

 

Solo, anclado en mi, sin el valor que le da la sombra a los objetos, escribí la historia de su adiós en mis dos dimensiones. Tenía el corazón tan afuera como las vocales de su nombre. La sombra es de todos los colores, robándole un poco de luz a cada cosa que toca, siempre parece fresca, serena, acariciable. Aprendí a sobrevivir sin ella y sin el contorno de la profundidad.

 

En el tumulto pasé como uno más, la gente iba tan de prisa que no se detuvo a mirar. La noche me habitó, el sol me descubría. Llevé el síndrome del búho, del murciélago chupa sangre. Hasta hoy que encontré mi sombra con su sombra tomadas de las manos, andando bajo la llovizna. Amándose sin prisa.

 

Mi sombra la conozco con los ojos cerrados, en cambio la suya, pude adivinarla por sus pasos, por el albedrío sutil de su desplazamiento, del aire jugando con su pelo ondulado, también por sus pezones vibrando al ritmo ancestral de la música que desprenden tacones que ahora no veo ni escucho, pero imagino. Livianas, como una pluma que se lleva el viento. Las vi perderse calle abajo sin que nadie se diera cuenta.  

CHICO BUARQUE EN ESPAÑOL (ALBUM SOÑADO)

  En 1982 aparece el álbum “Chico Buarque en español” que contenía diez de sus mejores canciones adaptadas al Español por el destacado compo...