viernes, 17 de febrero de 2017

TRES AÑOS SIN SANTI

Ángel tartamudo que apareces
y no te has ido nunca,
coloreas cada instante del pasado
con amaneceres por venir.
Que canción aun falta
soñándose melodía en tu voz
semilla de tu corazón
donde no cabe paraíso ni infierno
dimensiones ni tiempo.
Ángel diablillo del acorde justo
alma vibrante que desnudas
a golpes de poesía
la crudeza de este tiempo
huérfano de ti
de tu esperanza.
Tu canción cae en mi pecho
como llovizna fresca
y germinan infinitas
de tu ausencia las auroras.

febrero 2017
la foto la tome de algun sitio de la red, desconozco al autor.

jueves, 2 de febrero de 2017

EN EL DULCE NOMBRE DE MARIA

Estos poemas, aparecen en el libro "Isla Sola" 2002 dedicado al centenario de Dulce María Loynaz. Aquí una selección con aquellos poemas que me llevaron a dedicarle el libro, por su centenario, por lo que significo su persona y su obra en mi ultima etapa en Cuba, y mis primeros años en España. Por nuestras Islas.



¿HACIA DÓNDE VAS DULCE MARÍA?

¿Hacia dónde vas río de plata
llevándote en la claridad del agua
el rostro de la luna sola
y el silencio de la voz del alba?

¿Hacia dónde vas ola que vuelves
espuma de mar, flor de lo breve?
Te quedas poesía en los rincones
como lluvia y como nieve,
arpegio manantial de donde fluyen
soledades que pueblan los paisajes
con tu canto de siempre.

¿Hacia dónde vas Dulce María?
dama de la palabra humana
íntima armonía de lo eterno

esperando el amor tras las ventanas.

PEQUEÑA CONVERSACIÓN CON DULCE MARÍA LOYNAZ
ACERCA DEL RÍO ALMENDARES

Su nombre musical conserva
este río que ya no sabe
hacia donde fluye.
¿Juegos de agua?
el río aunque parezca que se va, siempre se queda.
¿Hacia dónde se han llevado
la finura de su pie y su talle.?

Nunca digas qué mano te lo arranca
tampoco de qué piedra de tu pecho nace,
ya no es aquel ladrón de las miradas.
Reposar en sus orillas, los pies en el agua
era toda gloria revivida.

Este que aún pasa bajo los cansados puentes
endereza su cauce huyendo de los vertidos
que envenenan sus cristales.
Ya no es aquel,
pasamos deprisa por su lado
intentando no respirar
como si a doscientos pasos más allá
el aliento de la ciudad no fuera igual.

Restauremos el río mejor que la casa
aunque nunca pague nadie para verle.

Ya no serás iluminada, patria
no bebas las estrellas de ese río,
eso fue en otro tiempo
cuando las estrellas jugaban en su espejo
y el agua era encantada.

DIVAGACIONES

a Dulce María Loynaz

En el jardín las rosas mañana se marchitarán
solo en mi alma perdurarán por siempre
primaveras las alas color de eternidad.


¿Sabes acaso qué es la sombra inquieta?
mariposa veloz que acaricia el aire
y con un beso tierno, en cada rosa explora.
Para ti lo mismo, la sed enamorada de la fuente
el sueño de la gota por ser mar.

Amar ser la música de cada estrella
reposo de roca, nube que pasa
serenidad de agua, fragilidad de lluvia
lágrima de ojos ajenos, sufrir en otros pechos
y con las manos llenas de un amor sin odio
derrochar esa luz de verde incandescencia.

Más lejano, cada vez más lejano,
corazón inclinado
los años huyen sin poder atraparlos,
temo que se lleve aquello que tanto amo
temo irme yo, sin saber como dejarlos.

Y todo es divagar, presentir, alucinar
la alargada sombra estirada y lejana
viene a morir a mis pies y el otro extremo
toca casi aquella costa que hoy añoro.
Sólo la sombra viaja como el sueño
y puede tocar lo que mis dedos tienen prohibido.

¿Puede volverse estrella un beso?
sólo lo sabes tú, jardinera y poeta
oficios que solo entienden
los que suelen hablar con las estrellas. 

ESPERANZADO

                                          Basado en una idea original
                                                     de Enrique Loynaz.
Una y otra vez
he puesto mi corazón entre tus manos,
y al suelo áspero y duro
lo has dejado caer.

Hoy una vez más
lo he vuelto a levantar
y lo he puesto entre tus manos
nuevamente,
y otra vez lo has dejado caer.

Pero al menos
esta vez
te has quedado observándolo
un instante,
y eso basta. 

FLOR


a Flor Loynaz
¿De qué polvoriento rincón salieron tus palabras?
viva flor de poesía, las rosas todas no te alcanzan
mujer de “ojos desmesuradamente abiertos...”
guardas con recelo las cositas de tu madre
hablas en tus versos de cosas insignificantes
mas ocupan en tu corazón de mano fría
los eslabones rotos de una cadena oxidada y en desuso.

Todo sea por tu nombre, eternidad de los jardines
para la flor: olor, color y candor, y para mí tú sola,
disparando cariñosamente poemas con Dulce María.
Tú que sabes de tías que son personajes inolvidables
yo te invito a que escuches a la mía decir sin igual la poesía:
  "Rosas, rosas a mis dedos crecen"
conmovidos y ausentes como preludios insomnes,
en el jardín donde sobreviven el framboyán y la flor de pascua.
Hablemos de los perros que nos acompañan siempre
de sus ladridos sinceros a la medalla de la luna.
Por la ironía y la ternura batiendo las mismas alas
el instante petrificado en el verso
para servir de leña a cualquier corazón con frío.

¿De qué polvoriento rincón salieron tus palabras?
viva "flor" de poesía.

CONVERSACIÓN CON DULCE MARÍA ACERCA DE LOS ÚLTIMOS DÍAS DE UNA CASA


Para hablar a solas contigo
flor de poesía que nunca supo marchitar
es imprescindible este silencio pegajoso
“este extraño silencio: sin perfiles, sin aristas,”
y saber que hablas de ti misma
cuando la casa habla en primera persona.

Casa soy, serpentina de colores
flotando en el aire de la risa de todos
sombría en las tardes de verano
cuando el sol afuera encendía las hogueras
y venían todos a mi portal buscando cobijo
maldiciendo la humedad que arruinaba las pinturas
agradecidos del frescor de limonada fría de mis ventanas

En mi vejez de casa cargada de recuerdos
gimen entre la luz y la sombra
la alegría y la tristeza de los que me habitaron,
todavía el eco de sus voces retumba en mis adentros
haciéndome cosquillas nostálgicas en el corazón
y una extraña multitud de ausencias
recorre el alma descascarada de mis cimientos.

Afuera ha crecido la cuidad llena de venas nuevas
que me circundan y me miran con ojos asustados.
Yo los comprendo, me admiran
en medio de tanto infierno vertical de cemento y acero.
Ahora cualquier cristal vale más
que los rudos dedos de los albañiles
esculpiendo la piedra.

¡Ah, regresa ese  recuerdo que me atormenta!
aquella grieta primera, aquel pedazo de cornisa
que se llevó el temporal.

“Cemento perforado, el mundo se nos hace de cemento”.
Yo cada día comprendo menos a esos hombres
que se empeñan en vivir agrupados
amontonados unos sobre otros en bloques iguales
que solo se distinguen por un número.
Ya no crean ciudades nuevas, y se empeñan
en venir todos a demoler nuestra memoria
nuestra tímida memoria
de piedras que eran del entorno.

¿A dónde se han llevado los muebles?
¿Dónde está el espejo que nos devolvía siempre
la tristeza de nuestros rostros en los terribles días,
y la alegría, aquella felicidad de los días alegres?
Muebles que llegaron un día y hasta dijeron
que de aquí nunca se irían.
¿A dónde se los han llevado?

Ni de puntillas veo el campo,
hace mucho que no respiro el aliento del mar.
Todo mi horizonte es cemento reciclado
esas casas nuevas son todo mi horizonte
algunas son hermosas, lo reconozco,
pero bajo sus cimientos se hunde el eco sordo
de la historia de otra casa que, como ella,
habitó a sus anchas el espacio
y no le robó a ninguna el hueco de su historia.

Recuerdo el día que vinieron
y ampliaron dos habitaciones a mi costado.
Esas piedras nuevas no conocían el lenguaje de la tierra
según ellas, perfectamente cortadas,
las hacen máquinas,
son huecas y ligeras, esbeltas y firmes.
Piedras que también le han robado su historia
a otras piedras anteriores,
que el hombre las hace arena
para que una máquina sin corazón las vuelva piedra.

Los ladrillos de mis tabiques, todavía recuerdan
las manos del alfarero, los hornos calientes,
mis ventanas son casi árboles
Solo los poetas me comprenden,
solo los poetas
y aquellos arquitectos que aún se estremecen
cuando la brigada de demoliciones
golpea eficientemente las paredes
y cada golpe sobre la pared más firme
da en su corazón.
textos en cursiva de D. M. Loynaz

lunes, 23 de enero de 2017

EL CAÑA

Durante la Tesis, 1989. Boca de Jaruco.
El Caña, como cariñosamente le decíamos a Augusto Cañizares, nuestro tutor en la tesis de la facultad de arquitectura (1989) nos marco con su personalidad, su modo de enfrentar la vida, su carácter de chispa tempestiva, nos conoció como a todos los estudiantes en las clases de la facultad, hicimos una amistad que partía del respeto de estudiantes hacia un profesor, pero rápidamente dejo de ser "el profe" para ser un joven explorador entre nosotros, revivía tal ves su eterna juventud, jamas nos contradijo, nos apoyo desde el primer momento, y nos encamino a la realización de un proyecto, que si bien quedó trunco en los sueños de un país imaginado, nos llevo a participar en un congreso de espeleología en Cuba, expusimos nuestro proyecto, nuestras ideas y compartimos con los mas destacados espeleólogos y antropólogos de la Cuba de aquellos tiempos.

Vivian Corona, Omar Perez y yo, no fuimos solamente sus alumnos, podemos decir que fuimos sus amigos. Desde aquel primer día que nos llevo en su destartalado Moscovich a las cuevas del litoral norte de la carretera Habana - Matanzas, en la zona de Boca de Jaruco, la parada en aquella cafetería desolada en pleno periodo especial, su colección de tablillas y carteles con faltas de ortografía, sus siempre interesantes tertulias sobre temas tan variados, como la cosecha de champiñones, los ovnis, los vericuetos de algunas obras literarias... 

Ingeniero de profesión, vinculado a las artes, a los festivales de aficionados de la Cujae, al teatro.  Al poco tiempo de finalizar nuestra tesis, supimos que enfrentaba una terrible enfermedad, el humor y el animo lo acompañaron hasta el ultimo minuto, según me contó uno de los médicos  que le atendía hasta el ultimo instante. Un tipo genial, de esos que no nos encontramos todos los días. Fue la descripción que me hizo el medico quien es además un pariente muy cercano. 
Para El Caña escribí este poema en los oscuros días de 1992.

POEMA PARA UNA NECESARIA DESPEDIDA INESPERADA

                                                             a Cañizares, "tutor" de siempre.

Vivian y Onelio. Tesis. 1989.
Quién podía suponer
que la vida te traicionaría
que te daría una puñalada ratera,
precisamente a ti
que tenias de vida
las manos llenas.

Quién podía imaginar
que se extinguiera tu candil
que terminaras en lo oscuro
como una vela,
como una vela tu
que siempre fuiste estrella.

Distorsionabas la vida
como un orate
mirando desde un prisma nuevo
desde una singular galaxia,
eras el marcador
de un libro no avisado
y nos dejaste a todos
con tu nombre ahogado
en la garganta.
Omar y Onelio. Tesis. 1989.

Quién podía suponer,
quién podía imaginar
o es que acaso partiste
hacia otra época.
mayo'92

-Las imagenes de las tablillas tomadas de la Red.
-Otra entrada en este blog donde aparece Augusto Cañizares:
http://sanfralixis.blogspot.com/2009/02/centro-espeleologico-en-boca-de-jaruco.html

jueves, 19 de enero de 2017

EL BLOG


Cuando llego este 2017, pensé poner punto final a este blog. No por cansancio, o desinterés, cada nueva entrada la publico con la alegría y el amor del aquel primer día, aquel octubre de 2008. Pero ya que no me impongo casi ninguna rutina, como mismo ha existido este blog, no me propongo publicar cada un numero determinado de días, ni abordar determinados temas, el blog se ha desarrollado durante estos 8 años de manera espontánea, como la hierba que crece cuando y donde le apetece, pues así mismo me dije, voy a tomar un descanso y este año no publicare entradas. ya son un total de 389 y esta sera la que pondrá el numero redondo en 390. que si bien no es un record, para mi son muchas, muchisimas mas de la que pensé al comienzo.


Pero no voy a terminar aun. Creo que aun me faltan algunas cosillas pendientes y esta vez, si, me voy a imponer escribir sobre algunos amigos que han estado, y aun están, en mis vivencias, en mis poemas, en la música que escucho, muchos ya han tenido sus entradas en este blog, otros aun están pendientes. Así que por el momento, nada de adiós muchachos...  eso si, mil gracias a todos los que llegaron a este blog hasta hoy, por los comentarios que me han dejado, y espero que hayan disfrutado entre mis locuraciones. El día que elegí el nombre para el blog, elegí "La sanfralixis" que es una palabra que no existe, y hace muchos años me la invente para referirme a un lugar, sin necesidad de hacerlo por su propio nombre, después se convirtió en poema, y después en blog, no contaba yo que una palabra desconocida, tendría tantos visitantes en una red virtual casi infinita. 

A todos gracias y aquí estamos.

domingo, 15 de enero de 2017

POEMA DEL BALSERO

Marineros sin nombre
sin brújulas ni barcos
tan solo el horizonte
les llena los párpados.

¿De donde salió su frágil
barcaza que apenas flota?
una estela en el viento dejan
las libres gaviotas.

No importa que te empuja
a enfrentar tanto misterio
admiro la valentía
del sueño llevas dentro.

No me cuenten las razones
que gritan en cada orilla
digan cuantos son los muertos
de tan negra pesadilla.

El mar es su monumento
cada ola un epitafio
sus nombres aparecen
escritos en tanto espanto.

Tan solo el horizonte
les ha llenado los párpados.
Marineros sin nombre

sin brújulas ni barcos.

domingo, 18 de diciembre de 2016

BICICLETAS

Las bicicletas fueron testigos de aquel amor. Incluso odiándolas dentro del amor que cada cual tenía por la suya. Era el medio de transporte ideal, no consumían energías costosas, permitía el ejercicio, no contaminaba el medio ambiente, y nos regalaba la posibibilidad de ir conversando durante el trayecto.

Se odiaban como es natural, por que nos las imponían, no teníamos opción, y cuando la cosa es por decreto ya no sabe tan dulce, aunque sea el más anhelado de nuestros sueños. Alguna vez más de uno tuvo la esperanza de tener una bicicleta. Yo por ejemplo, a eso de los 13 o 14 años, tuve la suerte de que una tía me regalara el derecho a comprar una. Fue mi juguete favorito por mucho tiempo, el pueblo se quedo pequeño para aquellas ruedas y aquellas piernas mías que pedalearon de una punta a la otra, desde la loma hasta el sumidero, desde la Quintica hasta la Punta Rosa.

Especialmente bajo la lluvia, montar en bicicleta tenia un encanto indescriptible por aquellos años. Ya después, cuando la bicicleta se convirtió en el único medio de transporte posible para desplazarnos, si además llovía, aquel encanto de la infancia se había evaporado completamente, y a las maldiciones diarias que rezábamos como zombis amaestrados, se sumaban ahora el estar empapados, y llenos de fango y lodo camino al trabajo, al cine, o a ver a la novia.

A diferencia de ciudades Europeas, la Habana no estaba preparada para un hormiguero de bicicletas locas en todas direcciones. No éramos Chinos, muchas bicis si, la mía además marca “Forever” marcándonos un adelanto de que en el tiempo que estaría aun por llegar, en el porvenir, en la eternidad, esa seria mi única, mi eterna manera de autotrasportarme..

Un payaso que además era ministro, por aquellos años dicen que hacia que lo vieran ir al trabajo en bicicleta, y detrás de el, la cabalgata de autos con escoltas, mas que dar el ejemplo, lo que hacia era el ridículo, cuando todos sabíamos bien, que tres cuadras mas adelante terminarían montando la bicicleta en el maletero y cerrando los cristales del auto blindado con aire acondicionado, para que el señor ministro no se nos contamine de pueblo. Al menos este hacia eso, los otros seiscientos nunca lo hicieron, ni ellos, ni sus hijos, ni sus amantes, ni sus secretarias, ni sus suegros, ni sus escoltas.

En fin, la bicicleta era ideal, aparecieron los parqueos, los parqueadores, los poncheros, los improvisados carriles o ciclo vías, autobuses que te cruzaban la bahía y podías llevar la bicicleta contigo. Aparecieron policías ciclistas, ancianas que nunca habían montado aprendían, llevando un temblor de aָños en el timón mezcla de miedo y baches, algunas con cierto ingenio tenían un triciclo, y así se convirtió en cuestión de unos pocos días la isla de Cuba en Hanoi, Ámsterdam, Berlín, salvando bien las distancias… y los paisajes.

Y ellas fueron testigos de aquel amor, no se sabe exactamente si se amaban los dueños o era un amor entre sus vehículos. Les vieron pasar cada día en la misma dirección, a la misma hora. Una junto a la otra. Testigos mudos de aquel amor sobre ruedas, metálico amor, de timbre y chirrido de cadenas oxidadas, cajas de bolas careadas, y gomas acaloradas sobre el asfalto gris. Las bicicletas fueron no solo testigos de aquel amor, fueron protagonistas, marcaban en las colas del agro mercado, encadenadas a la reja del jardín de la Alianza Francesa, asomadas al balcón, subiendo las escaleras, alucinantes, pisoteadas por la multitud en un concierto, silbando nuestras canciones, cruzando el puente de hierro.


Cargaron nuestros mejores sueños, el peso siempre liviano de nuestra juventud. Como todo en la vida, cuando miramos al pasado, y vemos tan distante y lejano lo que ayer nos carcomía, cierta nostalgia nos embriaga, y empezamos de algún modo a amar lo que fue odio, un odio que a su vez, entonces, también de algún modo fue amor, este mismo amor de ahora que tanto odiamos.  

Imagen de la bicicleta tomada de la red.            

sábado, 12 de noviembre de 2016

MARIPOSA


Ay, mariposa,
contigo el mundo se posa
en la verdad del amor:
sé que en el mundo hay dolor,
pero no es dolor el mundo.
(Pedro Luis Ferrer)

martes, 8 de noviembre de 2016

PARA UN BUEN DIA


Lo único que importa
es que un buen día
descubras
que entre todas estas palabras
están
las que guardé para ti.
Las que no dije
en otro tiempo,
las que he ido
arrastrando por el mundo.

Lo único que importa
es que un buen día
(no importa cuando)
perduren aún estas palabras
que escribí gracias a ti

mientras lo ignorabas todo.

La Habana/ agosto/1994

viernes, 4 de noviembre de 2016

HABANA EN EL CORAZON

Transparente y obsesiva
víctima cruel de los espejos,
esclava del pincel gris de mi poesía
escondida en la paleta de un pintor abandonado.
Víctima de amor extinto
como una ventana sola en el desierto,
el mar besa tu boca y tú mi pensamiento.
Habana en el corazón
como un dardo sin sueño.
Bella y descolorida empujando tormentos,

me robaste el mundo y yo, me lleve tu aliento.